El sueño influye en nuestro peso

Suena algo fácil pues la evidencia médica sugiere algunas tendencias importantes en cuanto al sueño y el peso.

Los investigadores que la calidad y cantidad de sueños, ambos pueden influenciar en su actividad hormonal ligada a la ansiedad en el apetito.

Actualmente existe una teoría que esta cobrando fuerza en donde se reconoce que el dormir bien y la interrupción del sueño, influye en nuestro peso.

Las hormonas afectan al sueño por el apetito, siendo la hormona leptina y grelina estos se alteran influenciados por lo mucho o poco que dormimos.

La leptina y grelina  son una especie de controladores de saciedad de  hambre, siendo la grelina producida por el tracto gastrointestinal, causando la estimulación del apetito, mientras que la leptina se produce en las células de grasa y tiene la función de avisar al cerebro cuando uno esta saceado.

Cuando uno no duerme bien produce niveles de  leptina, lo que significa que se sienten satisfechos en su alimentación, mientra que la falta de sueño (insomnio)  hacen que el nivel de la grelina aumenten y estimula la ansiedad de comer algo y nos abre el apetito.


Estas dos hormonas influyen también en nuestro deseo de comer legando así a aumentar de peso si llevamos una vida desordenada al dormir.

También hay estudios en la Universidad de Chicago, indican que las personas que duermen menos pesan más. Los médicos midieron los niveles de leptina y grelina en 12 hombres saludables, luego tomaron nota de su niveles de apetito, luego de pocos días los sometieron a la privación de sueño por dos días y luego hacerlos dormir por otros dos días.

Los médicos descubrieron que cuando el sueño era restringido, la leptina se redujo y la grelina aumento, en los hombres aumento su apetito y los deseos de consumir carbohidratos.

Si usted puede cortar dos horas de sueño semanales como máximo  para mantener los niveles normales de leptina en el organismo.

Lo recomendable es dormir ocho horas diarias en forma ordenada, a la misma hora y sin interrupciones, esto  hace que nuestros niveles de hormonas se mantengan equilibradas y a su vez el funcionamiento del apetito.


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