Que evitar hacer si estás muy cansado

El sueño es de suma importancia para nuestro bienestar y equilibrio. Muchas personas ignoran que la falta de sueño y descanso originan una serie de problemas de salud, algunos de los cuales son bastante serios. Se sabe por ejemplo, la falta de descanso puede disminuir la habilidad del cuerpo para combatir infecciones.

No sólo eso, la falta de un descanso adecuado puede disminuir la habilidad de la mente para mantenerse enfocada y tomar decisiones correctas. A continuación veremos algunas recomendaciones para descansar de forma adecuada. En especial nos enfocaremos en lo que hay que evitar.

No discutir

Cuando estamos cansados, nuestro cuerpo está bajo un estado de estrés y lo único que quiere es paz mental y reposo. Es una pésima idea discutir con alguien pues esto genera más estrés y más agotamiento. Las discusiones perturbarán también nuestro sueño pues la escena rondará por la cabeza evitando que conciliemos un sueño tranquilo.

No hacer ejercicio luego de un día arduo de trabajo

Es muy mala idea ir al gimnasio a ejercitarse luego de un agotador día laboral. No tiene sentido extenuar al cuerpo más de lo necesario, no hay ningún beneficio, todo lo contrario, el cuerpo no aprovechará esa rutina y el esfuerzo de hacer el intento va a perturbar el sueño nocturno.

Evitar tareas pesadas y complejas

Se deben evitar las tareas pesadas y complejas luego de haber tenido un día agotador en el trabajo o los estudios. No solo haremos mal esas tareas, sino que generaremos un estado de inquietud mental que evitará que descansemos bien durante las horas nocturnas.

Evitar las siestas en horas avanzadas de la tarde

Una siesta suena siempre tentadora, pero cuando se realiza en horas avanzadas de la tarde, no sólo no ayuda en nada sino que perjudica ya que la calidad de sueño nocturno se verá afectada. En general se desaconseja una siesta pasada las cuatro de la tarde. También hay que asegurarse que las siestas nunca se prolonguen más allá de 40 minutos.

La mejor forma de sabotear un buen sueño nocturno, es tomar una siesta prolongada en la tarde.


Evitar los videojuegos

Jugar es divertido y mucha gente de todas las edades tiene un videojuego favorito en sus consolas, tablets y móviles. Sin embargo los especialistas saben que los juegos generan situaciones intensas de atención y estrés, ya que liberan adrenalina y cortisol en nuestros cerebros.  Estos dos neurotransmisores hormonales pueden arruinar nuestro descanso nocturno. Se aconseja no jugar luego de las seis de la tarde.

Evitar las bebidas con cafeína

Un buen café es perfecto para las mañanas. Nos da un toque de lucidez y nos ayuda a despertar. Pero en la mayoría de personas, el café que se bebe en la tarde o noche malogra el sueño nocturno pues contiene cafeína, un neuroestimulador que es el responsable de espabilarnos en las mañanas. Otras bebidas con cafeína son el té, el chocolate y las bebidas artificiales, las cuales deben ser evitadas a toda costa en las horas vespertinas.

Curiosamente, hay un grupo de personas a las que la cafeína no les produce neuroestimulación, es decir, no las despierta sino todo lo opuesto, las adormece, si estás en ese grupo no hay problema con tomes una taza de café antes de dormir.

Nada de películas de terror, acción o noticias policiales

Puede ser un hábito común el ver películas de acción al finalizar el día pero estas películas, al igual que las de terror y las noticias funestas generan un estado de perturbación y agitación mental que puede efectivamente, anular el ambiente de serenidad mental necesario para un sueño nocturno reparador y eficaz.

Para finalizar, hay que mencionar que para la mayoría de personas adultas, ocho horas de sueño son suficientes para un sueño reparador. A medida que pasan los años la cantidad de sueño necesario suele disminuir, siendo frecuente que las personas de edad avanzada necesiten solo 4 o 5 horas de sueño.

La falta de sueño ahora está asociada con el riesgo de padecer muchas enfermedades degenerativas y como agravante de otras enfermedades como: Obesidad, enfermedad coronaria, diabetes, Parkinson y Alzheimer.


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