Como usar abonos para plantas en interiores y exteriores

Todas las plantas necesitan tres sustancias nutritivas principales: nitrógeno para que las hojas y los tallos estén sanos; fósforo (en forma de fosfatos solubles) para las raíces, frutos y semillas; y potasio (en forma de potasa) para la floración y para mantener el crecimiento y el buen estado general.

Las plantas necesitan también diminutas cantidades de oligoelementos como hierro, manganeso y zinc. La mayoría de los abonos de uso general proporcionan esas sustancias.

 

Tipos disponibles

Los abonos compuestos proporcionan la mayoría de las sustancias nutritivas en diversas proporciones; los puros contienen sólo una o dos.

Los abonos orgánicos por ejemplo la harina de huesos, las proporcionan en su forma natural, en lugar de la síntesis química artificial. Son de acción más lenta que los abonos químicos, pero duran más tiempo. Deben aplicarse más pronto que estos últimos. La cantidad de sustancias nutritivas que contiene un abono queda indicada por el número NPK Un abono con la indicación 10:6:4, por ejemplo, tiene 10 por ciento de nitrógeno (N), 6 por ciento de fósforo (P) y 4 por ciento de potasio (K); el resto, en su mayor parte, es relleno inerte.

Los porcentajes se expresan siempre en el mismo orden.

Los abonos pueden ser granulados o, para una absorción rápida, líquidos. Los hay también foliares: abonos líquidos especiales que se rocían sobre las hojas para que los absorban rápidamente cuando las plantas necesitan un estímulo rápido.

En el jardín

El abono más importante en este caso es un compuesto general equilibrado que tenga un 7%de cada una de las tres sustancias. O sino, los abonos orgánicos de harina de sangre, pescado o huesos.


Aplíquelos siguiendo las instrucciones de los fabricantes y prepare así la tierra para las plantaciones y sembrados de primavera.

Aplíquelos de nuevo a medio camino entre la siembra o plantación y la cosecha. Los abonos puros de nitrógeno, como el sulfato de amonio, deben utilizarse también en primavera. Aplíquelos, siguiendo las instrucciones, en la tierra que rodea las hortalizas que han aguantado el invierno, como la col de primavera, para estimular el crecimiento primaveral.

Mezcle los abonos fosfóricos, como la harina de huesos, con la tierra antes de plantar herbáceas perennes, arbustos, rosas, bulbos, trepadoras y árboles. Los abonos indicados para el tomate, ricos en potasa, se pueden aplicar durante la estación de crecimiento para favorecer todas las plantas de flores y fruto.

Aténgase estrictamente a las cantidades recomendadas. Si tiene dudas, recuerde que es más seguro aplicar demasiado poco que excesiva cantidad.

Si utiliza sobre todo abonos químicos, debe además alimentar la tierra con materia orgánica, que forma humus. Es ésta la sustancia pegajosa que une las partículas de tierra formando terrones entre los que circulan el agua y el aire. Proporcione esta materia orgánica haciendo una cava y vertiendo estiércol y COMPOST.

Interiores

Abone las plantas sólo durante la estación de crecimiento, y nunca cuando las raíces estén muy secas. La mayoría de las plantas crecen con un abono general bien equilibrado, pero las plantas de flor se benefician también con un poco de abono rico en potasa.

  • Para mantener lustrosas las plantas de hoja, se puede utilizar de vez en cuando un abono nitrogenado, como el nitrato de amomo, en forma líquida.
  • Para suministrar un tónico rápido a una planta subalimentada, rocíe las hojas con un abono foliar diluido a una cuarta parte de su fuerza normal.

Tenga cuidado de no proporcionar a las plantas caseras demasiado abono de una sola vez, porque se dañarán las raíces. Por lo general es más seguro diluir los abonos a la mitad de la potencia recomendada y aplicarlos con más frecuencia.


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