8 trucos mentales con los que puedes influir en los demás

¿Sabías que la mente humana es muy influenciable por patrones de conducta, y que si conoces algunos de estos patrones mentales puedes influenciar espectacularmente en los demás y lograr obtener cosas a tu favor? aquí te enseñamos 8 trucos mentales que puedes emplear, ¡pero trata de no aprovecharte de los demás! ya sabes… actúa con los demás como te gustaría que los demás actúen contigo.

8 trucos mentales con los que puedes influir en los demás

Truco 1: Primero pide más de lo que realmente quieres y luego vuelve a pedir.

Este truco también se conoce como “la técnica de puerta a puerta”. Primero le pides a alguien un favor poco realista (que ni siquiera necesitas), para que la persona diga que no como es obvio y así te “cierre la puerta en la cara”. Inmediatamente después le pides a la misma persona algo más realista y fácil (la petición real).

De acuerdo con los expertos, la persona estará con la conciencia culpable porque la primera vez te rechazó, y ahora se sentirá más obligado a ayudarte – especialmente porque la segunda petición parece más pequeña en contraste con la primera.

Truco 2: Menciona el nombre de una persona o su título, dependiendo de la situación.

Dale Carnegie, el autor de “Cómo hacer amigos e influenciar a la gente” afirma que el uso del nombre de alguien es increíblemente importante. Esto, debido a que el sonido de su propio nombre es, sin importar en qué idioma, una de las cosas más hermosas a los oídos de cualquiera. Nuestro nombre es parte de nuestra identidad, y al escucharlo se confirma nuestra existencia.

Usar el nombre de alguien tiene efectos poderosos, pero asignarle un apelativo nuevo también funciona. Para influenciar en las demás personas, puedes llamarlas de la manera que quieras que se perciban, para que empiecen a pensar en sí mismas de esta manera. Por ejemplo, puedes  decirle “amigo”, “querida”, “cariño”, etc. a alguien con quien quieras iniciar o reafirmas una amistad, romance, aventura, etc. Pero eso sí, ten cuidado de no repetir mucho esto pues se vería artificial y disforzado.

Truco 3: Haz que la gente te haga un favor: El “Efecto Benjamín Franklin”.

La leyenda dice que Benjamin Franklin una vez trató de ganarse a un hombre al que no le agradaba. Le pidió al hombre que le prestara un libro raro y cuando lo recibió, le agradeció muy amablemente. Como resultado, el hombre que nunca antes quiso hablar con Franklin se convirtió en su buen amigo. Franklin dijo: “Si alguien te hace un favor una vez, estará dispuesto a hacerte otro en el futuro, incluso con más seguridad que alguien a quien tú le hayas hecho un favor”.

Los científicos han estudiado esta teoría y han descubierto que aquellos a quienes el investigador les pidió un favor personal, más tarde lo calificaron como más positivo que el resto de los grupos, a los que no les pidió nada. Esto significa que cuando alguien te hace un favor, decide en un nivel racional que tú vales ese favor y por alguna razón eres de su agrado. Genial, ¿verdad?

Truco 4: Pide el favor cuando estén cansados.

Cuando una persona está cansada, es más susceptible a todo lo que digan los demás, ya sea una declaración o una petición. Porque en este estado no sólo su cuerpo no está en forma, sino que su nivel de energía mental está en un nivel muy bajo.

Así, difícilmente te dirán “no” de buenas a primera, sino un “lo haré mañana”, porque las personas no quieren luchar con una decisión en ese momento. Al día siguiente, es más probable que acepten el favor para no romper su promesa previa.

Truco 5: La adulación funciona, pero…

Parece obvio, pero es importante que la adulación también se perciba como algo honesto, de lo contrario puede suceder lo contrario. Según los investigadores, las personas buscan constantemente un equilibrio cognitivo y tratan de ordenar sus pensamientos y sentimientos de manera similar. Así que si halagas a alguien que tiene una alta autoestima, y lo perciben como algo honesto, le gustarás más porque confirmas su propia autoestima. Si halagas a alguien que tiene baja autoestima, puede ocurrir lo contrario porque tu halago no se correlaciona con su propia percepción.

Truco 6: Empieza con una petición que no pueda ser rechazada y luego sigue adelante.

Es lo opuesto a la técnica de “puerta a puerta”. En lugar de empezar en grande y luego bajar las exigencias, empieza con algo bastante pequeño. Una vez que alguien ya te ayudó con algo pequeño, es más probable que acepte luego hacerte un gran favor. Los científicos han estudiado este fenómeno en términos de comercialización. Comenzaron por convencer a la gente de la importancia de apoyar a la selva tropical – una petición bastante simple. Una vez que la gente se convenció de esto, pudo ser persuadida de comprar productos para la conservación de la selva tropical. Sin embargo, la segunda petición no debe seguir a la primera demasiado rápido – deben pasar un par de días entre ellas.

Truco 7: Parafrasear a la gente y decir lo que acaban de decir, pero al revés.

Una de las formas más positivas de influir en las personas, es mostrarles que realmente entiendes cómo se sienten y que sientes empatía por ellos, repitiendo lo que dicen, simplemente reorganizando las palabras (también conocido como “escucha reflexiva”). Con esto, la gente se sentirá mucho más cómoda en tu presencia y se abrirá. No solo eso,  también te escucharán más atentamente y con genuino interés.

Truco 8: Refleja su comportamiento.

La imitación es algo que los humanos hacen por naturaleza. Te adaptas a tu entorno copiando el comportamiento, los modales y la forma de hablar de otras personas. Los investigadores han estudiado esos comportamientos “espejo” y han llegado a la conclusión de que quienes fueron imitados eran mucho más amigables con la persona que los copió. Esto tiene que ver con el hecho de que el propio patrón de comportamiento se confirma y esta asociación con el imitador es la conexión más positiva.